En Las falsas confidencias , Marivaux aconseja sembrar en todos los espíritus las sospechas que necesitamos. Una de estas sospechas necesarias es la que debemos provocar en el poetastro, induciéndole a que piense que lo juzgamos poeta. Cuando consigamos tal cosa, habremos respondido a una exigencia social y, quizá, hasta individual. Si para gustar de los bienes más deleitosos es requisito esencial que el contraste nos hiera, convengamos en que el poetastro es el útil reactivo de la poesía. ¿Podríamos vivir sin tedio si no hubiese mujeres feas? Y, sin riesgo de un grave desengaño, ¿podríamos comprometernos a vivir sin fastidio en una ciudad en la que no hubiera un plumista de ripios, de deformidades y de ridiculeces? Nuestra debilidad nos volvería insoportable el mundo de la belleza unánime. Mi amigo Jacobo Palacios es, en mi conciencia, el reactivo de la poesía. Jacobo escribe. Pinta, esculpe. Como ...
Poemas de Norma Bazúa Norma Bazúa El libro Todo en su sitio , editado y publicado por Cisnegro: En cada esquina de la vida Primer rincón Mientras zarpa del puerto de la lluvia Mástil donde el hombre En este instante Si sembré retoños antes de la raíz Antes que la noche Ella se escapa corre Es óptima la ortiga Los sueños se aquietan Todas las superficies son ajenas Esta uva inmersa en el follaje Sufre el oscuro viento La brisa cae sobre la arena Rincón segundo Este pudor que me dejaron Me rodearon tus brazos Porque la fantasía Igual que en el amor La humedad interna Se nos anegaron las rosas Necesito un imán Algo me corroe la certeza La duda es un monstruo Por un instante quisiera Bajo esta costra sobre la herida nueva Ya conjuré el bostezo Apenas a la mitad del cam...