Hay un año que se va, démosle su despedida, a fin de cuentas ha sido una parte de la vida. Cada día que pasa es vida, cada día de todo el año, no importa si es el primero o cualquiera del rebaño. Si decidimos contarlos uno va ser el primero y alguno ha de ser también lógicamente el postrero. Cada día, cada noche, son por igual puro tiempo, y no otra cosa es la vida, sino el tiempo y nuestro aliento. Para que valga la pena es necesario entender: noche vieja y noche nueva las dos requieren de ser, ser feliz en cada una, ser feliz hoy y después, ser feliz en la mañana y por la noche también. No esperar a un año nuevo, no esperar a un nuevo día, ser feliz en este instante ser feliz en este día. Claro que yo les deseo un año nuevo completo lleno de felicidad, sean mis versos amuleto. Mas sólo hay un modo cierto para el año completar: es vivir cada momento, recuerda: no hay dos igual. Me retiro a hacer más versos, aquí ter...
Poemas de Dulce María Loynaz Lista alfabética de los poemas de Dulce María Loynaz publicados en El Jacalito del Fondo: Agua escondida Amor es... Cheché Creación Criatura de isla Deseo Despremdimiento Divagación El cántaro azul Espejismo Está bien lo que está Eternidad La balada del amor tardío La criatura de isla paréceme, no sé por qué... La duda Poema sin nombre Poema XVII: Hay algo muy sutil y muy hondo... Poema XXVII: Miro siempre al sol que se va Poema XXIX: En cada grano de arena... Poema XXXVI: He de amoldarme a ti como el río a su cauce... Poema XXXVII: Ayer me bañé en el río Poema XXXVIII: Si dices una palabra más Poema LVII: No te nombro... Poema LXI: En el valle profundo de mis tristezas Poema CXXII: ¿Qué loco sembrador anda en la noche...? Precio Quiéreme entera... Rosas ...